ISSN 2603-6096


De Granda Orive, Javier, «Los uniformes de la Guardia Colonial y Marítima de Guinea (1908-1968)», Guerra Colonial, (2019), nº5, pp.29-49







Los uniformes de la Guardia Colonial y Marítima de Guinea (1908-1968)

(The uniforms of the Guinea Maritime and Colonial Guard (1908-1968)


Javier de Granda Orive

Investigador


Recibido: 12/09/2019; Aceptado: 29/11/2019;





Resumen

La Guardia Colonial, creada por la ley de presupuestos de 1908, sustituyó a las fuerzas de Infantería de Marina que desde 1870 prestaban servicio de guarnición en las islas españolas del golfo de Guinea. Organizada en un primer momento con oficiales y clases de la Guardia Civil y tropa indígena fue prácticamente, hasta 1968, la única fuerza militar que mantuvo el orden público y la vigilancia y seguridad del territorio. En este trabajo se estudia la evolución de sus uniformes, desde su creación hasta el año de la independencia de Guinea Ecuatorial, incluyendo los uniformes de la Guardia Marítima, organizada en 1951, con funciones de policía naval y vigilancia de costas y embarcaciones.


Palabras Clave

España, Guinea Ecuatorial, Uniformología, Evolución del uniforme, Tropas de guarnición, Guardia Colonial, Guardia Territorial, Guardia Marítima.


Abstract

The Colonial Guard created by the budget law of 1908, replaced the marine forces that since 1870 provided a garrison service in the Spanish islands of the gulf of Guinea. Organized initially with officers and classes of the Civil Guard and native troops, it was, practically, until 1968, the only military force that maintained public order and the security and surveillance of the territory. In this work the evolution of their uniforms is studied, from its creation to the year of the independence of Equatorial Guinea, including the uniforms of the Maritime Guard, organized in 1951, with functions of naval police and surveillance of coasts and boats.


Keywords

Spain, Equatorial Guinea, Uniformology, Uniform evolution, Garrison troops, Colonial Guard, Territorial Guard, Maritime Guard.


Introducción

Por el Tratado preliminar de límites de San Ildefonso de 1777 ampliado en 1778 por el Tratado de El Pardo, Portugal cedía a España las islas de Fernando Poo y Annobon y determinados derechos en la parte del litoral continental comprendida entre el cabo Formoso y el cabo López. Tras una primera y calamitosa expedición (Conde de Argelejo 1778-1783) y un intento frustrado de anexión de Fernando Poo por Gran Bretaña (1827-1833), las expediciones de Lerena (1843) y Manterola (1845) imponen la soberanía de España sobre las islas, ratificada en 1857 por la expedición del capitán de fragata Carlos Chacón, primer Gobernador efectivo de la colonia.

En España, y para impulsar el afán colonizador, se dicta el 13 de diciembre de 1858 (Gaceta de 15 de diciembre) un real decreto, el primer estatuto orgánico de la colonia, que establece una organización política, administrativa y militar encaminada al desarrollo colonial. En sus diez años de vigencia se sucedieron en el gobierno de las islas cuatro brigadieres de ejército1 y se destinó a la colonia una compañía de infantería, una sección de sanidad militar y oficiales de Ingenieros y Artillería, que junto a las unidades y dotaciones de la Estación Naval, constituían las fuerzas de guarnición de Guinea.

Tras los acontecimientos revolucionarios que dieron lugar al destierro de la reina Isabel II y a la formación de un gobierno provisional a finales de 1868, con la asunción de principios liberales, se produce un cambio de mentalidad en el Ministerio de Ultramar encaminado a la reducción del gasto que la colonia ocasiona al Erario Público. La economía presupuestaria se hace patente, entre otras medidas, en la unificación del cargo de Gobernador y de jefe de la Estación Naval en una misma persona, en la supresión de las unidades del ejército y en el mantenimiento de una fuerza naval reducida al mínimo, pues aunque se había destinado un batallón de Infantería de Marina con dos compañías, nunca contó con estos efectivos.

Esta situación de penuria presupuestaria y militar se prolongó prácticamente hasta comienzos del siglo XX. En 1900 se destina una compañía de Infantería de Marina que se refunde con el pequeño destacamento que existía como guarnición convirtiéndose en dos compañías en 1901 al tener que defender los nuevos territorios de la zona continental. En 1904 se crea un Cuerpo de Policía Indígena con mandos pertenecientes a la Guardia Civil.


Uniformes de la Guardia colonial y Territorial

La Guardia Colonial de Guinea se crea en virtud de la ley de presupuestos de 1908 refundiéndose en ella el servicio de policía, resguardo de aduanas y las compañías de Infantería de Marina, asumiendo las funciones y servicios de estas unidades y los que le encomienda el reglamento del Cuerpo de 16 de marzo de 1908.

La primera plantilla de la Guardia Colonial estaba formada por 1 Capitán, 3 Primeros Tenientes, 7 Segundos Tenientes, 1 Músico Mayor, 14 Sargentos, 42 Cabos, 1 Corneta europeo, 12 Cornetas indígenas, 326 soldados indígenas, 18 músicos indígenas y 6 educandos de música.

El grueso de la fuerza llegó el 15 de febrero de 1908 a Santa Isabel, capital de la Guinea Española, a bordo del vapor «San Francisco»2 acompañando al Gobernador del territorio Luis Ramos-Izquierdo y vistiendo el uniforme de paño de la estación invernal de la península propio de este Instituto, que era totalmente inadecuado para el clima guineano3. Jesús Núñez Calvo4 afirma que una de las primeras prendas que se les entregó con carácter provisional fue un sombrero de paja en sustitución del tradicional sombrero negro. Visto el revuelo que esta imprevisión causó en España, por la Sección Colonial del Ministerio de Estado, se anunció en julio de 1908 una subasta pública para la construcción de 500 uniformes y 500 correajes para dotar convenientemente a la Guardia Colonial5.

Con respecto a la tropa indígena, en la confusión de los primeros meses de actividad y dada la procedencia de los primeros guardias (Geijo, 1915: 53-54)6 se podría entender que, en ciertos casos, siguieran con los mismos uniformes de los Cuerpos de procedencia; existe incluso una famosa fotografía (Núñez Calvo, 2000: 43)7 en que dos guardias aparecen uniformados con unos chaquetones similares a los de la Infantería de Marina [Imagen 1].

Sin embargo, la R.O. de 31 de marzo de 1908 que disponía el regreso a la península de los individuos de la disuelta compañía de Infantería

de Marina, parece contradecir esto: en ella se ordenaba el regreso con todo el armamento, vestuario y fondos. Ahora bien, una circular8 posterior sí permite entender que pudiera haberse vendido cierto material existente en los almacenes de la compañía de Infantería de Marina pues dice que para arbitrar recursos para haberes y liquidación del personal de la compañía y mediante acta, se permitía la enajenación del utensilio propiedad de la compañía que existiera en Santa Isabel y en los destacamentos, invitando al jefe de la Guardia Colonial por si quisiera adquirirlos previa razonable rebaja y siempre que el importe fuera satisfecho en metálico.

El nuevo uniforme de la Guardia Colonial llegó a la colonia el día 16 de diciembre de 1908 (Geijo, 1915: 55)9 y fue estrenado el domingo día 20 en que la Guardia Colonial asistió en Santa Isabel a la misa con la banda de música y cornetas.

Geijo (1915:72-75) describe los uniformes distinguiendo entre jefe y oficiales, tropa europea y tropa indígena.

1.- Jefe y oficiales. Gorra de plato, de piqué blanco con franja encarnada, barboquejo plateado, visera negra de charol y al frente, en plata o metal, el emblema de la Guardia Civil. Podían usar también salacot blanco con escarapela y escudo nacional y barboquejo avellana. La guerrera era de rayadillo con botones de la Guardia Civil, cuello cerrado con tres corchetes, un bolsillo a cada lado del pecho y hombreras retorcidas de cordón de plata. El pantalón era de rayadillo sin vivos ni franja alguna.

2.- Clases de tropa europea. Gorra de plato, cubierta de tela caqui, franja encarnada y visera y barboquejo de color avellana. El salacot era igual que el de los oficiales, como así mismo la guerrera y el pantalón, con la única diferencia de que las hombreras eran de cordón de algodón blanco. Llevaban bota enteriza color avellana y tenían impermeable negro con esclavina y capucho.

3.- Tropa indígena. Gorro de rayadillo con escarapela y emblema al frente y barboquejo avellana. Guerrera de rayadillo con cuello vuelto y hombreras del mismo género que la prenda. Calzón de rayadillo corto, hasta las rodillas y abrochado aquí con un puño con tres botones. Los indígenas, excepto los músicos, no utilizaban calzado. En días lluviosos llevaban impermeable negro con capucho, corto y sin esclavina [Imagen 2].

El correaje de las clases y tropa estaba compuesto de cartuchera, tirantes, dos bolsas de municiones, cinturón de cuero color avellana sin chapa y tahalí. El armamento eran tercerolas máuser para las clases europeas y mosquetón Remington modelo 1871-89 monotiro para la tropa indígena (Sequera, 2006:142). El vestuario y demás prendas se facilitaban en el almacén de la Guardia Colonial con cargo a los adquirentes. El correaje

pertenecía al Cuerpo [Imagen 3].


En el mes de noviembre de 1912, los días festivos y de gala, se empezó a utilizar un uniforme caqui, de un color acanelado (Geijo, 1915: 73)10, que como veremos más adelante, con ciertas modificaciones, fue posteriormente utilizado como uniforme de diario. El uniforme caqui del jefe y oficiales consistía en una guerrera con cuello recto y abrochado con dos pasadores, con vivo blanco, cuatro bolsillos (dos a la altura del pecho y los otros dos una cuarta más abajo) cerrados con tapas rectangulares11. Las hombreras eran de franela blanca y cordones de plata trenzados. El pantalón era del mismo color y tejido, sin vivos ni franjas. Las clases de tropa europea tenían un uniforme caqui igual al de los oficiales pero de tela más inferior, diferenciándose en que las hombreras eran caquis ribeteadas de tela encarnada. La tropa indígena utilizaba una guerrera caqui exactamente igual que las de las clases de tropa europea, con cuello alto y calzón corto hasta las rodillas. Con este uniforme llevaban un gorro de paño encarnado con dos vivos amarillos en circunferencia y barboquejo de color avellana [Imagen 4].

El 27 de julio de 1922 se dictaron unas instrucciones acerca de la constitución, régimen y funcionamiento de la Guardia Colonial12 y en ellas se hacía referencia a la uniformidad utilizada por dicho Cuerpo:

1.- Jefes y oficiales.

Uniformes de diario. Guerrera de caqui

verdoso igual a la gris de servicio de la Guardia Civil de la península pero sin tresillos en las bocamangas ni en el cuello y con cuatro bolsillos, sin fuelles y con tapadillas rectas, dos en el pecho y los otros dos debajo de éstos. Botones de metal y emblemas de la Guardia Civil. Pantalón recto y calzón. Calzado y leggins de color avellana. Gorra de plato caqui con visera de igual color, franja encarnada y barboquejo de plata. Gorro encarnado con vivos amarillos, sutás y barboquejo de plata. Salacot blanco. Guantes de hilo y de color avellana.

Uniformidad para gala: Guerrera blanca con tresillos encarnados en el cuello y en las bocamangas, hombreras trenzadas de plata, dos bolsillos en el pecho sin fuelles y con tapadillas rectas y botones y emblemas de la Guardia Civil. Pantalón blanco y recto. Bota enteriza de charol negro con espolines. Gorra blanca, con el plato blanco y la visera negra. Guantes blancos de hilo.

2.- Clase de tropa.

Uniforme único. Igual al de diario de jefes y oficiales con la única diferencia de que el barboquejo sería de cuero.

La oficialidad usaría espada para paseo y sable para el mando de tropa. La tropa estaba dotada de mosquetón Máuser y utilizaría correaje de color avellana similar al del Arma de Infantería de la península.

Todas estas prendas debían ser de algodón fino por no resultar de aplicación en Guinea los estambres o lanillas.

Se añadía en esta instrucción que el contratista del uniforme era la sastrería militar «Viuda e hijos de V.J. Pascual»13 y la de las gorras «Hijos de Rubio»14. Se permitía, no obstante, poder proveerse del uniforme y gorra en cualquier otro establecimiento siempre que se ciñeran a lo dispuesto en materia de uniformidad. El salacot reglamentario podía adquirirse en la colonia.

La instrucción permitía también que los oficiales y clases de la Guardia Civil procedentes de la Comandancia de Marruecos pudieran seguir utilizando en Guinea la guerrera reglamentaria en dicho territorio, es decir, con el cuello vuelto y emblema bordado en él así como la gorra correspondiente, sin faja encarnada y barboquejo de cuero.

En 192415 se declaró reglamentario para la Guardia Colonial un salacot de color caqui impermeable que podía ser adquirido en el almacén de la Guardia Colonial en Santa Isabel al precio de 15 pesetas [Imagen 5].

En julio de 1926 se comenzó a ver en Santa Isabel el nuevo uniforme adoptado por la Guardia Colonial y que era similar al utilizado por el Tercio en Marruecos16. El nuevo vestuario para este Cuerpo fue autorizado por la superioridad en 1925 y, para la clase de tropa, estaba compuesto por17:

Guerrera caqui verdoso, cuello vuelto con emblemas, botones lisos de pasta de igual color, cuatro bolsillos, aberturas laterales y sangrías para sable y pistola. Pantalón largo y recto de igual género. Calzón amplio breeches de igual tela terminado en polainas ajustadas a la pantorrilla montando sobre el extremo de las botas y cerrado con pequeños botones como los de la guerrera. Gorro de cuartel, paño grana con emblema. Se añadía otro gorro de trabajo, dril verdoso [Imagen 6].

Estas prendas podían ser adquiridas en el almacén de la Guardia Colonial con más economía que comprándolas en España18 y con la ventaja de obtenerlas mediante recibo, cuyo importe se reintegraba luego a caja, en varios y módicos plazos. El contratista en España era la casa barcelonesa «Hijos de Ríu S. en C.»19

Entre las recomendaciones a los aspirantes a la Guardia Colonial20 se les decía que en el viaje a Guinea podían usar el traje gris de la península y que convenía llevar la capota reglamentaria por si el regreso a la metrópoli se hacía en invierno o por enfermo.

La última reforma de importancia en la uniformidad de la Guardia Colonial se produce durante la II República, al aprobarse el Reglamento de uniformidad de 17 de enero de 193521. Esta norma, que desarrolla con gran amplitud los uniformes de oficiales, instructores europeos, tropa indígena, marineros indígenas, reclutas europeos y músicos, crea y describe el que será el emblema de la Guardia Colonial. Dice que será una estrella azul de cinco puntas, con un borde de oro y en cada punta una bola del mismo metal; en el centro de la estrella y superpuestas, las iniciales de la Guardia Colonial, enlazadas y en plata22.

A continuación reglamenta las insignias y disposición de los distintivos en los diversos uniformes y gorra de plato del jefe, oficiales, instructores y director de música. Destaca la descripción de la insignia de los instructores que consiste en un círculo de paño rojo, bordeado de sutás de oro y, en la parte superior, el emblema de la Guardia Colonial y, en la inferior, el de los instructores, consistiendo éste en tres galones lisos de oro haciendo ángulo hacia abajo en los instructores de primera, dos en los de segunda y uno en los de tercera.

Es de reseñar también la disposición de los distintivos en la camisa de campo que irían sobre un rombo de paño rojo, en cuya parte izquierda llevaba el emblema de la Guardia Colonial y en la derecha, verticalmente, las insignias personales. En la gorra de plato, cogiendo el cinturón y el plato, los distintivos irían en un círculo de paño rojo, almohadillado, sobre el que iban en la parte baja las insignias personales y arriba, el emblema de la Guardia Colonial en sus colores. Asimismo, en los dos picos del cuello de los uniformes de diario y gala para europeos se llevaría el emblema de la Guardia Colonial en sus colores naturales mientras que la tropa indígena los llevaría en dorado.

El uniforme de campo para jefe, oficiales, director de música e instructores europeos era de tela caqui, ocre claro, siendo la guerrera cerrada, de cuello vuelto, con cinco botones dorados lisos y planos, con el emblema de la Guardia Colonial en relieve y cuatro bolsillos cerrados con tapa en ángulo y abrochados con botones de la misma clase. El pantalón podía ser de tres clases: largo, sin vueltas, calzón de forma breeches y corto. Con esta uniformidad se permitía la camisa guerrera de color caqui con cuatro bolsillos cerrados con botones, cinturón de la misma tela con hebilla dorada y dos botones en las mangas para poder ser remangadas. Se autorizaba también desabrocharse los dos primeros botones del cuello. Se podían llevar botas enterizas (si se llevaban con pantalón corto podían llevarse medias sport de color ocre que podían montarse sobre ellas) o zapatos, ambos de color avellana. Las prendas de cabeza podían ser tres: salacot, gorra de plato o gorro.

Su uniforme de diario y gala estaba compuesto por una guerrera y un pantalón largo y sin vueltas, blancos, siendo la guerrera con el cuello cerrado y vuelto, con cinco botones dorados y dos bolsillos en el pecho, sin fuelles, con tapas rectas y abrochadas con un botón. La camisa sería con cuello y puños blancos. Se completaba con zapatos y calcetines blancos. Podía utilizarse gorra de plato –blanca, con cinturón encarnado de cinta de seda roja—o salacot blanco sin insignias. El correaje era un cinturón de charol negro con chapa cuadrada de metal dorado con el emblema de la Guardia Colonial en sus colores naturales [Imagen 7].

Con respecto a la tropa indígena, su uniforme de campo y diario constaba de una guerrera del mismo color, tela y forma que la descrita para los oficiales con dos bolsillos en la parte alta cerrados con tapa en ángulo. Los pantalones, en el caso de sargentos y cabos podía ser largo sin vuelta, calzón de forma breeche o corto. El resto del personal usaría únicamente el pantalón corto. Tenían también una camisa sport del mismo color que el uniforme, con dos bolsillos en el pecho, con fuelle y cerrados con tapa en ángulo. La manga iría abrochada por un botón que permitía desabrocharlo y subir las mangas. Todo el personal indígena usaría borceguíes de color negro. Los sargentos y los cabos con el calzón breeche y el corto podían usar, como los oficiales, bota enteriza y media sport y con el pantalón largo, los borceguíes. Como prenda de cabeza tenían el gorro de cuartel y el tarbux rojo de fieltro. El correaje era negro consistiendo en un cinturón con chapa dorada redonda y el emblema de la Guardia en relieve y dos bandoleras que cruzaban por detrás y caían rectas por delante y que permitían llevar tres cartucheras verticalmente. En el ceñidor iría el tahalí para el machete [Imagen 8].

El uniforme de gala constaba de una guerrera blanca de algodón, de cuello cerrado, vuelto, abrochada con cinco botones dorados con el emblema de la Guardia y sin bolsillos. Las hombreras eran rígidas consistiendo en palas de paño rojo con un botón dorado en el pico y en el otro extremo una almohadilla del mismo color y tela. Llevaban un cordón rojo, de pelo de cabra, del hombro izquierdo hasta el primer botón de la guerrera consistiendo en un cordón liso y otro trenzado que daban la vuelta por debajo del brazo terminando en el extremo en dos borlas. Se llevaba también una faja roja capaz de dar dos vueltas a la cintura. El pantalón era blanco y corto. Las botas eran las mismas que para diario y se utilizaban vendas polainas azul oscuro y de algodón. Tanto el tarbuch como el correaje era el mismo que para diario.

Los mecánicos indígenas llevaban una guerrera de dril azul, cerrada, con cuello vuelto, con dos bolsillos cerrados con tapa en ángulo y abrochada con cinco botones dorados. La camisa era la misma caqui de campo que el resto del personal. El pantalón era corto y también de dril azul. Portaban gorra de plato azul con franja roja de paño, botas negras y medias sport azul. Su uniforme de gala era el mismo que el resto de la tropa, llevando únicamente como correaje el ceñidor y como prenda de cabeza la gorra de diario con una funda blanca.

En el reglamento se regula también la uniformidad de los marineros indígenas de la Guardia Colonial. Su uniforme de faena constaba de una blusa marinera de algodón con un bolsillo sin tapa en el lado izquierdo del pecho, corbata a la marinera, pantalón corto y gorra marinera (lepanto), todo ello en color azul. Su uniforme de diario y gala tenía una blusa marinera de algodón blanco, corbata a la marinera negra, pantalón largo blanco, lepanto blanco, zapatos de lona blanca y correaje.

En la tropa indígena las insignias de los sargentos eran dos galones dorados del codo a la bocamanga, la de los cabos, dos galones de la misma forma en rojo y la de los guardias de primera, un galón rojo. Los gastadores llevaban el emblema de gastador en dorado en el brazo izquierdo y con el uniforme de gala manoplas de charol negro con el emblema de la Guardia en sus colores naturales.

En el caso de los reclutas europeos su uniforme de campo y diario consistía en una guerrera, una camisa sport, correaje y gorro de cuartel exactamente igual que el de la tropa indígena. En el caso del pantalón podían usar o pantalón largo sin vueltas utilizando borceguíes como los de la tropa indígena o calzón breeche con bota enteriza. Como prenda de cabeza podían utilizar gorra de plato de la misma tela y color que el uniforme con franja de paño rojo y en el frente, emblema de la Guardia en dorado. Podían llevar también salacot caqui sin emblemas ni insignias.

Su uniforme de gala era idéntico al de la tropa indígena distinguiéndose en que llevaban pantalón largo sin vueltas y en que podían utilizar gorra de plato blanca con faja de paño rojo o salacot blanco [Imagen 9].

Tras la Guerra Civil española, se hizo necesario introducir en la Guardia Colonial, que continuaba rigiéndose desde su creación por el reglamento de 1908, ciertas modificaciones que cristalizaron en el decreto de 2 de julio de 1946 por el que se aprobaba un nuevo reglamento de la Guardia Colonial. Este decreto determinaba las misiones de este Cuerpo y las funciones del jefe, oficiales, clases y fuerza indígena, creando en el artículo 50 de sus disposiciones generales, el distintivo de permanencia de la Guardia Colonial. Tenían derecho a utilizar este distintivo especial todos aquellos jefes, oficiales e instructores que hubieran prestado sus servicios en la Guardia durante el tiempo mínimo de una campaña colonial, es decir, año y medio de permanencia en la colonia. Consistía en una estrella azul de cinco puntas, con un borde de oro y en cada punta una bola del mismo metal. En el centro y, superpuestas, las iniciales de la Guardia Colonial enlazadas y en plata, que se llevaría bordada en el lado superior derecho de la guerrera23. Por cada año más de permanencia en el Cuerpo se adicionaba, a cinco milímetros de distancia, una barra azul de dos milímetros de espesor, sustituidas por una barra de oro de cinco milímetros de espesor en el caso de tener cinco barras azules, es decir, cinco años de permanencia24.

Los uniformes de la época republicana se mantuvieron, con pequeñas modificaciones, hasta la desaparición de este Cuerpo en octubre de 196825. El principal cambio fue la sustitución, a principio de los años 60, de las iniciales «G.C.» de la Guardia Colonial por «G.T.», que hacía referencia a la nueva denominación de este Cuerpo, Guardia Territorial, más acorde con los nuevos tiempos de autonomía y autogobierno de este territorio. Consecuente con el cambio, todas aquellas insignias, emblemas, botones, hebillas, etc. debieron ser modificados adoptando el nuevo anagrama [Imagen 10].

En cuanto a las modificaciones en los uniformes, hemos advertido los siguientes cambios:

1.- Utilización por la tropa indígena, en el uniforme de campo y diario, de un tarbuch de fieltro, con badana, de tamaño más pequeño que el de gala y con el emblema de la Guardia en su frente. Era similar al empleado por las Fuerzas de Regulares.

2.- El pantalón corto del uniforme de campo y diario así como las medias eran de un color ocre amarillento muy intenso26.

3.- Las cartucheras, cuadradas, eran seis, para tres cargadores cada una y unidas entre sí tres a tres. Iban colocadas sobre el cinto en vez de en los tirantes [Imagen 11].

4.- Los gastadores, en el uniforme de gala, cambiaron las manoplas negras por blancas con el emblema de la Guardia en sus colores naturales.

5.- Los oficiales dejaron de llevar salacot a principios de 1960 siendo sustituido por la gorra montañera. En el caso de la tropa europea, el último año en que se llevó salacot fue 1965; en fotos del año 1966 ya se aprecia que los guardias europeos portan gorra montañera. Bueno Carrera (1990: 56) afirma que el imperial de la gorra montañera era encarnado, no obstante, por fotos de la época se aprecia que este era azul27.

6.- En 1967 se suministra, tanto a la Guardia Colonial como a las Compañías móviles de la Guardia Civil, un uniforme mimetizado de procedencia belga28 [Imagen 12].

7.- Bueno Carrera (1990: 52) destaca una peculiaridad que se daba en Guinea y que en la península no era reglamentaria: el uso de la «banda militar» por los oficiales en formación.

8.- Como uniforme de campo y diario de los oficiales se impuso una camisa guerrera de manga corta con cuatro bolsillos cerrados con botones y cinturón de la misma tela con hebilla dorada, en la que se permitía, como en el reglamento de 1935, desabrocharse los dos primeros botones. Podía llevarse con pantalón largo sin vueltas o corto con medias sport hasta las rodillas. Como prenda de cabeza se utilizó la gorra de plato, el salacot y, más adelante, la gorra montañera. Este uniforme podía ser de color caqui o blanco [Imagen 13].


La Guardia Marítima Colonial.

Como última novedad hay que destacar que la Guardia Colonial pierde en 1951 la sección de marinería; este año se crea la Guardia Marítima Colonial, a la que se le da un reglamento de uniformidad en 195229, siendo bastante similar a lo establecido en el reglamento de 1935.

Como emblema de la Guardia Marítima se adoptó una estrella verde de cinco puntas con un borde de oro y en cada punta una bola del mismo metal; en el centro de la estrella y superpuesta un ancla de oro. Este emblema sería llevado por los jefes, oficiales y celadores en sus colores naturales, en los dos picos del cuello de los uniformes cerrados o a ambos lados del cuello en los uniformes abiertos. Sus uniformes serían los mismos que los de su Cuerpo de procedencia incluyendo, además, un uniforme de diario y otro de faena, campo y desplazamientos. El uniforme de diario constaba de camisa blanca de manga corta, pantalón corto blanco, cinturón de tela blanco, medias de «sport» blancas con vuelta y hasta las rodillas y zapatos blancos de lona que en época de lluvias podían ser sustituidos por calzado negro. El uniforme de faena era gris diferenciándose del anterior en que la camisa era de manga larga remangable, el pantalón podía ser largo, sin vueltas y los zapatos o botas, negras. La prenda de cabeza sería la gorra reglamentaria con funda blanca en todo tiempo o bien el salacot blanco sin insignias ni distintivos.

En el caso de los celadores instructores sus insignias eran el emblema de la Guardia Marítima llevando debajo unos galones lisos de oro haciendo ángulo hacia abajo, siendo tres en los celadores de primera, dos en los celadores de segunda y uno en los de tercera. La insignia de su grado la deberían llevar en los uniformes blancos y de faena en una pala, de paño azul turquí con botón dorado en el pico, seguido del emblema y de los galones. En los uniformes azules llevaban la insignia en las mangas en sustitución de los galones, de modo que la estrella quedara a 15 cm. del borde de la manga. La prenda de cabeza era la gorra reglamentaria con funda blanca o el salacot blanco sin insignias ni distintivos. Aquellos celadores que no pertenecieran al Cuerpo de suboficiales de la Armada usarían gorra similar a la reglamentaria sustituyendo en su frente el escudo de la Armada por el emblema de la Guardia Marítima.

Con respecto al personal indígena, los sargentos llevaban el uniforme de faena, que era también el de diario, suprimiendo las palas y emblemas del cuello y llevando los galones en la parte alta de la manga. Sobre el galón del brazo izquierdo llevaban el emblema de la Guardia Marítima. Su uniforme de gala era el uniforme de diario de los jefes y oficiales, con las variaciones antes dichas. La gorra, como la de los celadores no pertenecientes al Cuerpo de Suboficiales, tenía en su frente el emblema de la Guardia Marítima. En formaciones y servicios usaban una faja azul como la de la marinería.

Los cabos y marineros indígenas tenían dos uniformes, el de faena y el de gala. El uniforme de faena constaba de un gorro azul tipo «lepanto» con el emblema de la Guardia Marítima en el centro de la cinta de seda negra30, blusa gris de manga corta con el emblema de la Guardia Marítima en el brazo izquierdo, pantalón corto de faena gris, faja azul marinero, medias grises con vueltas y borceguíes negros. El uniforme de gala incluía un gorro blanco tipo «lepanto» con el emblema en el centro de la cinta, blusa blanca con mangas cortas y emblema en el brazo izquierdo, peto de gala con tafetán de seda negra, pantalón blanco corto, medias blancas y borceguíes negros. Para servicios y formación se añadía a este uniforme una faja azul y cordón azul con rabizas para pito y navajas. El correaje era el reglamentario en la Guardia Colonial [Imagen 14].

El artículo 45 de la ordenanza de la Guardia Marítima Colonial31 creó un distintivo de permanencia que podían ostentar todos los jefes, oficiales y celadores que hubieran prestado sus servicios en la Guardia Marítima durante el tiempo mínimo de una campaña colonial –año y medio de permanencia—pudiendo añadírsele a su parte inferior una barra verde por cada año de servicio de más. Cada cinco años se sustituían las barras verdes por una dorada. El distintivo era el emblema de la Guardia Marítima y se llevaba en el lado superior derecho de la camisa o guerrera del uniforme32. La legitimidad de su uso la concedía la Presidencia del Gobierno a propuesta de la Dirección General de Marruecos y Colonias, informada por el jefe del Cuerpo y a instancia del interesado, dándose cuenta al Ministerio de Marina para su publicación en el Diario Oficial33.


Conclusión

En el estudio de la evolución de la uniformidad de la Guardia Colonial/Territorial de Guinea podemos distinguir claramente dos etapas históricas: la primera incluiría el periodo que va desde su creación en 1908 hasta el año 1934 en que los uniformes de esta Unidad son una adaptación de otros uniformes coloniales españoles o, incluso, peninsulares, como ocurre en el caso de las insignias y divisas.

Una segunda etapa comprendería desde el reglamento de uniformidad de la República de 1935 hasta la independencia guineana en 1968. Es una fase de gran originalidad gracias a los nuevos uniformes creados y desarrollados, con gran amplitud, por el reglamento republicano y en donde se establecen por primera vez los signos de identidad de la Guardia Colonial: la estrella azul y el anagrama de la Guardia Colonial. Es de destacar que gracias al cuidadoso diseño de estos uniformes, prácticamente se mantuvieron inalterables, salvo pequeñas modificaciones, durante todo el periodo franquista, hasta el final de la presencia española en Guinea, ejerciendo incluso su influencia sobre los primeros uniformes de la recién creada Guardia Nacional del nuevo Estado nacido el 12 de octubre de 1968.

Con respecto a la Guardia Marítima su reglamento de uniformidad de 1952 no difiere demasiado de lo establecido para la marinería indígena en el reglamento de 1935. Destaca, no obstante, la creación del emblema de la Guardia Marítima como distintivo especial de esta Unidad. Como dato anecdótico, el uniforme tropical reglamentado en 1962 para jefes, oficiales y suboficiales de la Armada tiene muchas semejanzas con la uniformidad de la Guardia Marítima.
























Bibliografía


Biblioteca Virtual de Defensa

Disponible en: www.bibliotecavirtualdefensa.es

Biblioteca Virtual de prensa histórica

Disponible en: prensahistorica.mcu.es

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Gaceta de Madrid

Disponible en: www.boe.es

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Granda Orive, Javier de, «La Guardia Marítima Colonial de Guinea», Revista General de Marina, marzo 2019.

Hemeroteca digital

Disponible en: www.bne.es

Núñez Calvo, Jesús, La Guardia Territorial de la Guinea española. Madrid, Almena ediciones, 2000.

Prieto Barrio, Antonio, África occidental española, Ifni, Sahara. Madrid, Ediciones del autor, 2018.

Sequera Martínez, Luis de, Poto poto. Las tropas de guarnición en los territorios españoles de Guinea. Madrid, Ministerio de Defensa, 2006.










www.guerracolonial.es

1 José de la Gándara, Pantaleón López de la Torre Ayllón, José Gómez de Barreda y Joaquín de Souza.

2 La Guinea Española de 25 de febrero de 1908, 31.

3 El periódico El Imparcial de 21 de abril de 1908 dice: «los hizo desembarcar al llegar a Santa Isabel y les ordenó que formasen en el muelle para rendirle honores. Los pobres guardias soportaron varias horas el sol ecuatorial, vestidos con los uniformes de paño que usa este Instituto en la península, porque la primera imprevisión de que eran víctimas fue la de no dotarles de ropa apropiada para aquel terrible clima».

4 Núñez Calvo, Jesús, La Guardia Territorial de la Guinea Española, Almena ediciones, Madrid, 2000, 11.

5 La Gaceta de Madrid de 23 de julio de 1908 establecía para el día 31 de julio una subasta pública para la construcción de los uniformes y los correajes. La subasta de los uniformes debió de quedar desierta pues el 7 de agosto de 1908 la Gaceta anuncia una segunda subasta para el suministro de 500 uniformes.

6 Jenaro G. Geijo nos dice que la Guardia Colonial se constituyó, entre los oficiales y clases, con los llegados de la península y con los de la disuelta Infantería de Marina y Guardia Civil precedente. La fuerza indígena se reclutó entre los licenciados de la Infantería de Marina y la Guardia Civil y el resto, hasta 338 guardias, con braceros indígenas libres de contrato y con naturales de estos territorios.

7 La fotografía fue publicada en la revista La Actualidad del día 27 de diciembre de 1910, aunque Núñez Calvo, la data el 10 de agosto de 1908.

Imagen 1: Una de las fotos más antiguas de la Guardia Colonial con dos guardias uniformados con chaquetones similares a los de Infantería de Marina. (Revista La Actualidad. Biblioteca Nacional de España).

8 Diario Oficial del Ministerio de Marina de 30 de mayo de 1908.

9 Revista La Guinea Española de 25 de diciembre de 1908. Geijo asegura que en el mes de junio de 1908 se recibieron en Santa Isabel los vestuarios, armamentos, municiones y correajes. Creemos que es más acertada la fecha de la revista habida cuenta que en agosto se anunció la segunda subasta en la Gaceta (ver nota 4).

Imagen 2: Dos guardias con uniforme de rayadillo. (Colección del autor).

10Imagen 3: Formación de la Guardia Colonial anterior a 1912 con lo que parecen uniformes caquis. (Revista Nuevo Mundo. Biblioteca Nacional de España).

 Geijo dice que se recibieron en noviembre de 1912. No obstante, en la revista Nuevo Mundo de agosto de 1911 aparece una fotografía, que incorporo al texto, que parece contradecir esto, pues se aprecia que la tropa ya llevaba uniformes caquis.

11 En fotografías de época se observa que no todas las guerreras tenían las tapas rectas.

12Imagen 4: Uniformes caquis de la Guardia Colonial. (Colección del autor).

 Publicadas en el Boletín Oficial de la Guardia Civil de 24 de septiembre de 1922 y en la Revista Técnica de la Guardia Civil de noviembre de 1922, nº 153.

13 Era una sastrería militar fundada en 1814 y contratista de vestuario para la Guardia Civil y Carabineros desde la creación de ambos Cuerpos. En 1922 estaba en la C/ Santa Isabel nº 19 de Madrid.

14 Era un fabricante de gorras militares situado en la C/ Mayor nº 49 de Madrid.

15 Revista Técnica de la Guardia Civil 11/1924, nº 177.

Imagen 5: Oficial de la Guardia Colonial con un salacot caqui. (Colección del autor).


16 La Guinea Española de 25 de julio de 1926 dice: «Nuevo uniforme.- Es el adoptado para nuestra Guardia Colonial en Santa Isabel; es similar al que usa el Tercio en Marruecos, con un color kaki claro: a otros no sé lo que les parecerá, pero a nosotros, nos parecen los números de la Guardia Colonial más soldados con el nuevo uniforme».

17 Revista Técnica de la Guardia Civil 4/1925, nº 182.

18Imagen 6: Guardias coloniales vistiendo el uniforme autorizado en 1925. (Colección del autor).

 Los precios en el almacén de la Guardia Colonial eran: guerrera, 18,25 pts.; pantalón, 12,25 pts.; calzón, 13,75 pts.; gorro, 4,50 pts. y gorro de trabajo 1,75 pts.

19 La casa «Hijos de Ríu y Romanillos S. en C.» estaba dedicada al vestuario del Ejército y la Armada. Estaba situada en la C/ Salón del Prado nº 6 de Madrid y tenía sucursales en Barcelona y Burgos. En 1925 se convirtió en «Hijos de Ríu, S. en C.» con sede en la C/Méndez Núñez nº 7 de Barcelona y formada por Juan y Pedro Ríu Deváu y Juan Ríu Ausas.

20 Revista Técnica de la Guardia Civil 10/1925, nº188.

21 Gaceta de Madrid de 31 de enero de 1935 y de 17 de abril de 1935.

22 En los emblemas analizados las iniciales de la Guardia Colonial siempre son en oro.

23 Todos los distintivos de permanencia analizados son en metal.

24 Como curiosidad en la posesión de este distintivo destacamos el caso del Gobernador Faustino Ruíz González que poseía el distintivo con cuatro barras azules así como también el distintivo de permanencia en la Guardia Marítima Colonial con tres barras verdes.

25 La Guardia Colonial, ya como Guardia Territorial, pasó a depender por la ley 191/1963 de 20 de diciembre, de Bases sobre el régimen autónomo de la Guinea Ecuatorial del Comisario General, que era el representante del Gobierno de España en Guinea y jefe superior de todas las fuerzas españolas en este territorio. El 12 de octubre de 1968, fecha efectiva de la independencia guineana, quedó extinguida la Comisaría General, suponiendo también la extinción de la Guardia Territorial que pasó a denominarse Guardia Nacional.

Imagen 7: Formación con uniformes de gala según el reglamento de 1935. (Colección del autor).

Imagen 8: Guardias coloniales con el uniforme de campo reglamentario desde 1935. (Colección del autor).

Imagen 9: Uniforme de gala de los reclutas europeos según el reglamento de 1935. (Bioko.net).


26 En los distintos pliegos de condiciones para la adquisición de prendas de vestuario para la Guardia Territorial (Diarios Oficiales de 17 de diciembre de 1957, 22 de diciembre de 1959, 15 de noviembre de 1961 y 14 de marzo de 1957) siempre se habla de pantalones de loneta caqui, color sólido indantreno, igual al de las Fuerzas de Regulares.

Imagen 10: Uniforme de gala posterior a la Guerra Civil. (Colección del autor).

Imagen 11: Recluta con las nuevas cartucheras colocadas en el cinto. (Bioko.net).

27 En el pliego de condiciones para la adquisición de prendas de vestuario para la Guardia Territorial de 7 de marzo de 1967 (D.O. de 14 de marzo de 1967) se dice: «Mil (1000) gorras montañeras de techo azul, tipo usado por las Fuerzas Regulares».

28 Consultado en http://www.alltoursnatives.tk/

Imagen 12: Uniforme mimetizado. (Libro Poto poto. Las tropas de guarnición en los territorios españoles de Guinea.).

Imagen 13: Uniforme de campo y diario de los oficiales en los últimos años de la presencia española en Guinea. (Revista Ejército. Ministerio de Defensa).


29 Reglamento de uniformidad para el Cuerpo de la Guardia Marítima Colonial de los territorios españoles del Golfo de Guinea de 10 de junio de 1952. Boletín Oficial de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea de 1 de julio de 1952

30 En fotografías posteriores de marineros indígenas de la Guardia Marítima se aprecia que en la cinta del «lepanto» pone «GUARDIA MARÍTIMA».

Imagen 14: Uniformes de la Guardia Marítima Colonial. (Libro Memoria de la labor realizada en el periodo 1949-1955)

31 Ordenanzas aprobadas por orden de 13 de noviembre de 1951 (Boletín Oficial del Estado de 9 de diciembre de 1951)

32 El reglamento de uniformidad de 1952 dice que «el lado del pentágono regular estrellado tendrá 40 milímetros, las puntas 3 milímetros de diámetro y el borde dorado de la estrella 1 milímetro de ancho. El ancla será de 25 milímetros de altura.»

33 Como datos anecdóticos de la posesión de este distintivo, destacamos el caso del teniente de navío Francisco Hernández Cañizares que ostentaba dos barras doradas y el del condestable segundo Ángel Brage López que lucía una barra dorada y dos verdes.